domingo, 23 de noviembre de 2008

¡Socorro! Tengo un hijo adolescente - Informe especial

La adolescencia, como periodo de transición, para muchos jóvenes es una etapa que la viven con incertidumbre e inclusive con desesperación; en cambio, para otros, es un tiempo de amistades internas, de aflojamiento de ligaduras con los padres, y de sueños acerca del futuro.
Como en todas las etapas de la vida la presencia y el acompañamiento de los padres es muy importante, pero muchas veces se encuentran tan desorientados como los jóvenes a la hora de enfrentar las situaciones que atraviesan sus hijos.
Los adultos sienten que los chicos no tienen estímulos, se esfuerzan cada vez menos en el colegio y, en el caso de los varones, sólo tienen un objetivo a largo plazo: ser músicos o futbolistas. En cuanto a seguir una carrera profesional, pocas chances: son pesimistas del éxito en aquellos que se queman las pestañas en la universidad.Poco interesados por su futuro, muy consumistas y obsesionados por relacionarse vía internet. Entre las preocupaciones de los chicos, aparecen la economía hogareña y la inseguridad. Así es el perfil del adolescente medio platense por estos días, según reconocen los propios padres a través de una investigación realizada por el matutino Diagonales de la Capital Bonaerense. "Viven en un limbo", dice María Van der Doelen. A esta profesora de inglés, que llegó en 1993 desde Holanda y se enamoró de City Bell, le preocupa la realidad de los jóvenes. Hay motivos de sobra: sus hijos tienen 14 y 12 años.
Sin estímulos
Los adultos sienten que los chicos no tienen estímulos, se esfuerzan cada vez menos en el colegio y, en el caso de los varones, sólo tienen un objetivo a largo plazo: ser músicos o futbolistas. En cuanto a seguir una carrera profesional, pocas chances: son pesimistas del éxito en aquellos que se queman las pestañas en la universidad."A mí me preocupa el estudio y ellos no tienen ni registro. Rezábamos para que Santiago entrara al Colegio Nacional, pero él no entiende la oportunidad que se le dio", dice Gloria Ventura, de profesión odontóloga.Según los padres, hay un desinterés del adolescente frente al conocimiento. "No creen que el triunfo esté relacionado con el esfuerzo y hoy tener una nota baja ya no es un papelón. Tienen cero idea de futuro", dice la mamá, que participa de la Escuela para Padres, una iniciativa del Colegio Nacional (ver aparte).
Internet
Para Sergio Ferreira, el mayor problema de su hijo de 13 años es relacionarse fuera de la pantalla de la PC. "Es el límite que tengo que poner todo el tiempo, porque no usa nunca la computadora para estudiar, sino para relacionarse con sus amigos". "Sacan turno para estar frente a la computadora", agrega el empleado, que tiene otras dos hijas de 18 y 21 años. (Continúa en la página 6)La difícil tarea de ser padres Los juegos de Play Station en los varones son otra manía que reemplaza a los libros, dicen los padres. "Hoy tienen como referente exitoso a un futbolista y no a un escritor", señala María."Uno siente que es el padre el que falla, que no lo motiva, pero cuando nos juntamos nos damos cuenta que pasa en todas las casas. Es el tipo de generación actual", sostiene Gloria.En el gabinete de Psicopedagogía del Colegio Nacional aseguran que "aunque los adolescentes de hoy manejan mucha información con habilidad, tienen una lectura crítica y realizan observaciones muy lúcidas sobre la actualidad, son muy pocos los que pueden sostener en el tiempo un compromiso político de cualquier tipo".
Inseguridad
Si hay una preocupación común en padres y adolescentes es el tema de la inseguridad. “Un amigo de Santiago le preguntó al padre si iba a buscarlos a la salida de educación física. Como el padre le dijo que no, se cambió las zapatillas para venirse en micro y no arriesgar a que le robaran", cuenta Gloria. "Los padres, estamos pendientes de la inseguridad. Queremos saber todo el tiempo a dónde van y a qué hora vienen y ellos repiten ese miedo y arman estrategias para salir de la casa. Eso antes no pasaba", dice María.La economía de sus padres es otro de los temas que los jóvenes de hoy siguen de cerca. El consumo que hacen los adolescentes es, en el fondo, la preocupación. "Cuando a Santiago le robaron el celular fue su problema durante toda la semana, porque sabe del esfuerzo que hacemos para comprárselo y, obviamente, no quería quedarse sin celular".Los padres, sin embargo, les hacen un guiño a los adolescentes. "Los adultos estamos fuera de la casa muchas horas y, además, la sociedad no les da oportunidades".

Propuesta innovadora.
Teniendo en cuenta las dificultades que enfrentan lo jóvenes en la sociedad actual, El colegio Nacional de La Plata , desde el 2005 comenzó a implementar la “ Escuela para Padres” una herramienta innovadora que ayuda mejorar la comunicación entre padres e hijos.Se trata de espacios de análisis y debate a los que asisten padres de alumnos para trabajar sobre el eje psicológico, sociológico y cultural del adolescente hoy.
Temas como las nuevas tribus urbanas (flogers, emos, cumbieros, darks), sus modos de habitar el mundo, la sexualidad, las adicciones, los cambios psíquicos y fiscos de los adolescentes son algunos de los contenidos de los encuentros a cargo de especialistas en la materia.
“Hoy a la escuela se le exige tener respuestas a muchos de los problemas que la sociedad no ha resuelto en su conjunto y sobre esa demanda trabajamos, para acercar elementos conceptuales que permitan a los padres de nuestros alumnos comprender el contexto social y familiar y posibilitar un mejor análisis de las culturas juveniles actuales”, expresa el rector del Colegio Nacional, Dr. Gustavo Oliva y ex Subsecretario de Educación de la provincia de Buenos Aires.
“Pensar al adolescente como sujeto de derecho en un espacio social incierto y abrir un espacio de reflexión conjunto para formular diagnósticos y proyectos desde un marco de prevención y promoción de conductas saludables es el objetivo principal de estos encuentros”.
Cada edición de la Escuela para padres se organiza en tres encuentros: uno aborda el eje psicológico, otro el sociológico y el tercero se refiere a cuestiones que tienen que ver con problemáticas de la salud como adicciones, bulimia y anorexia.
Para los directivos del establecimiento, la Escuela para padres es una de las múltiples acciones a llevar adelante en el marco de un proyecto integrador que genere mejores relaciones vinculares y de comunicación entre el mundo adulto y el de los jóvenes.
“Cada escuela, desde sus posibilidades, puede abrir estos canales de comunicación para relacionar mejor a padres e hijos y generar también mayores espacios de trabajo entre familia y escuela”, expresa Oliva y agrega: “Seguramente toda institución educativa en el interior de la provincia de Buenos Aires puede vincular a profesionales comprometidos con estas problemáticas y formar equipos de trabajo donde cada uno, con el aporte de lo suyo, construya un todo en función de una mirada más completa e integral que se efectiviza cuando ponemos en común las temáticas y problemáticas de los adolescentes.”
El Colegio Nacional tiene como uno de sus principios fundantes ser un “laboratorio pedagógico” que transfiera sus experiencias. Asimismo diversas escuelas del interior realizaron experiencias similares basadas en la propuesta del Nacional.
“Se trata de dejar de ver a los adolescentes como el centro de la problemática y en cambio, los adultos hacernos cargo, cada uno desde el lugar que le compete, de la tarea que tenemos por delante. La escuela sola no puede pero tiene la oportunidad, de acuerdo a sus posibilidades, de tomar la propuesta y llevarla adelante. Reunir voluntades y aunar esfuerzos en pos de un proyecto común que tienda a construir más y mejor ciudadanía para los adolescentes y jóvenes”, expresa Oliva.