domingo, 5 de diciembre de 2010

Del asistencialismo a la cultura del trabajo


Por Emiliano Sofía, de la redacción de Informes

Desde el ministerio de Desarrollo Social de la Nación se lleva a cabo el Plan Argentina Trabaja. La Federación de Cooperativas de Trabajo (Fecootra) es una de las organizaciones sin fines de lucro encargada de ejecutarlo en la provincia de Buenos Aires, a partir de un convenio con el INAES. Más allá de la recompensa salarial que perciben los trabajadores y las obras que se realizan, la premisa fundamental que los responsables de llevar adelante el programa, es la de incluir a todas aquellas personas que están fuera del sistema a través del trabajo e inculcarles valores indispensables para su futuro laboral y humano

A través de un convenio con el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, la Federación de Cooperativas de Trabajo, Fecootra se convirtió en uno de los entes ejecutores del Plan Argentina Trabaja.
Diferenciándose de las prácticas asistencialistas, con este Plan se busca incluir socialmente a todas aquellas personas excluidas del sistema, otorgándole los valores propios de la dignidad y la cultura del trabajo.
“Recuperamos a muchos compañeros que estaban en una situación de extrema vulnerabilidad y hoy vemos una buena evolución en muchos factores fundamentales como en su dignidad, su grado de pertenencia e identidad en cada uno de ellos”, explica a Informes, José Orbaiceta, titular de Fecootra.

La metodología
El mecanismo que se sigue para el desarrollo del plan tiene varios plazos. Desde el ministerio de Desarrollo Social de Nación se evalúan diferentes proyectos presentados por asociaciones civiles que buscan mejoras edilicias en sus instituciones. Una vez que el ministerio lo aprueba comienza el contacto con los ejecutores, que pueden ser públicos (en muchos casos son los propios municipios) o como en el caso del INAES, organismo que delega la administración de los trabajos, en este caso a Fecootra.
Desde esta entidad se traslada el trabajo hacia las cooperativas, que cuentan con 60 asociados (55 obreros, 4 capataces y 1 orientador). Existe un ente ejecutor local, que es quien dispone de un grupo de arquitectos, quienes organizan las tareas, las diagraman cronológica y técnicamente y las dividen por grupos de tareas, con pintores, albañiles u oficiales, según requiera el caso.
Las obras pueden ir desde una refacción integral o el revestimiento con pintura de una sociedad de fomento, una escuela, un jardín de infantes o un salón de un club barrial, instituciones a las cueles no se les origina ningún tipo de gasto.
Desde Fecootra, a su vez, se tiene a cargo la administración de los fondos para los materiales, herramientas, gastos administrativos, capacitaciones en servicios y puesta en marcha de los proyectos.
Los trabajadores tienen que registrar asistencia, están asegurados, se los incluye dentro del monotributo social y perciben, en concepto de sus trabajos, la suma de 1344 pesos, por las 4 o 6 horas diarias que llevan a cabo su labor. El dinero es depositado en cajas de ahorro individuales del Banco Credicoop.

Valores
Más allá de la obra pública y la remuneración que perciben los trabajadores, el objetivo central del Plan está puesto en la inclusión social, con todo lo que ello implica.
“En un mercado laboral competitivo y con las calificaciones que requiere el acceder a un trabajo, los desposeídos, los excluidos, más allá de poder conseguir un trabajo, siguen estando afuera de ese sistema, por eso esto (el Plan) tiene como eje tratar de incluirlos, principalmente a través del trabajo, del aprendizaje, de la capacitación y a través de aquellas habilidades, capacidades y competencias que a nivel personal hace que una persona se sienta incluida en el sistema”, cuenta a Informes, Juan José Araujo, uno de los coordinadores de Plan desde Fecootra.
También cuentan que si bien la profesionalización de los trabajadores en cada uno de sus puestos es un logro, lo que se ha conseguido (y que consideran lo más importante) son pequeñas cuestiones que hacen a las grandes cosas, como la de establecer la llegada a horario a sus puestos de trabajo, resolver los conflictos entre compañeros de manera civilizada, cumplir pautas de trabajo, aceptar órdenes y llevarlas a cabo, entre otras.
A estas cuestiones es adonde apunta la esencia del Plan, darle consistencia a lo que significan las pautas básicas para formar a las personas desde el punto de vista humano.
En esta misma línea, Araujo manifestó que el hecho de otorgarle a cada uno de los asociados una tarjeta para el cobro de sus haberes también tiene que ver con la transmisión de valores.
“Desde el momento que se le da una tarjeta al trabajador, creemos que también están incorporando conceptos personales, porque la persona tiene que aprender a manejarse, a tener el cuidado de ingresar a un cajero, de cómo pedir el resumen de cuenta. Son competencia que al momento de integrarse a la sociedad, tanto sea en un empleo como una solicitud o en un ámbito social determinado es necesario que la sepamos para que estén incluidos”, detalla el coordinador.
“Ayudamos a combatir la pobreza”
Las políticas neoliberales de los años 90 dejaron un saldo negativo en varios aspectos. Uno de ellos tiene que ver con la desigualdad social, la falta de oportunidades, la desocupación, que llevaron a que se agudice la población inmersa en la pobreza.
Según Orbaiceta, este plan es una especie de paliativo a esta situación. “Con iniciativas como esta estamos ayudando a combatir la pobreza del país”. De todas maneras, el titular de Fecootra reconoce que los resultados no se verán de un día para otro, al admitir que “esto es largo, no es algo automático, sabemos que es un proceso que llevará mejoras a muchas familias argentinas que han sido excluidas por años, y que esto hará una sociedad mucho mejor”.

Una vida dedicada al cooperativismo

José Orbaiceta es el titular de la Federación de Cooperativas de Trabajo (Fecootra), pero su vínculo con el sector cooperativo tiene sus inicios en el año 1977, cuando junto a dos compañeros del sector gráfico, fundaron Ferrograf.
Después de haber transitado todos estos años con los conceptos del cooperativismo a cuesta, Orbaiceta le cuenta a Informes que siente satisfacción porque la Federación que el preside esté a cargo del Plan Argentina Trabaja, al cual considera “extraordinario” porque estimula la economía social, uno de los valuartes fundamentales en el idioma del cooperativismo.
“La economía social significa que la misma esté en las manos de la gente” define Orbaiceta y sostiene que sólo “se puede desarrollar en democracias y más como en la democracia actual que vive la Argentina, que es dentro de un proyecto popular”.
Por otra parte reafirma que el cooperativismo es un buen antídoto al capitalismo “que ha generado en todos estos años unos 1300 millones de pobres en todo el planeta”, cuestiona.
Por eso, según su criterio, uno de los factores con los que se puede, al menos, mejorar esta problemática es a través de la economía social”.

1 comentario:

Roberto Molina dijo...

El título de este blog, "La Verdad Relativa", constituye una buena frase para preguntarle a José Orbaiceta acerca de su verdad, en esto del plan Argentina Trabaja y los 161 millones de pesos que el INAES le entregó para que los administre...
Lo que ha dicho es una verdad relativa. O una media verdad. La otra verdad, sólo la sabe él y un reducido grupo de colaboradores, con los que se reparte el trabajo y otras cosas...
Orbaiceta, el gran cooperativista, paradójicamente es el que está manejando a estas cooperativas truchas que crea el gobierno y les otorga matrícula para disfrazarlas de verdaderas.
Habría que preguntarle a Orbaiceta donde vio cooperativas de trabajo donde sus miembros cobran sueldos del gobierno...
Habría que preguntarle a Orbaiceta donde vio cooperativas donde hay que anotarse para entrar y entran los que los punteros políticos quieren...
Habría que preguntarle a Orbaiceta donde vio que se funden cooperativas por doce meses (período en que el gobierno les va a estar pagando los sueldos) y luego estén condenada a la desaparición...
Habría que preguntarle muchas cosas a Orbaiceta, pero indudablemente esta nota apareció en el lugar justo: en el blog de LA VERDAD RELATIVA.

robymol