martes, 13 de enero de 2009

A 50 años de la toma del frigorífico Lisandro de La Torre


Por Jorge Déboli (*)

El Estado de Bienestar en la Argentina, tuvo plena vigencia hasta mediados de la década del ’70, cuando el neoliberalismo se encontró o generó las condiciones óptimas para implementar su programa de saqueo y destrucción en nuestro país. Sin embargo, los intentos por lograrlo, se remontan a varios años atrás, mediante la utilización, incluso de gobiernos constitucionales pero débiles en sus convicciones, rayanos con el cipayismo.


En 1958, con el peronismo proscripto, el desarrollismo que proponía la UCRI –una escisión de la UCR fundada por Arturo Frondizi, gana las elecciones nacionales a partir de un pacto que acuerda con el General Perón, que además le asegura una amplia mayoría en ambas cámaras legislativas del Congreso Nacional. A pesar de ello, en un marco de frágil equilibrio, dicho acuerdo cada día se fue debilitando a partir de las concesiones que Frondizi empezó a otorgar al capital extranjero y al Partido Militar, en el que se apoyó para sostener, mediante la represión, la ruptura del acuerdo con el peronismo.
En rigor, con Frondizi comienza la entrega del patrimonio nacional mediante la aplicación de un programa que acuerda con Aramburu y Rojas, rompiendo automáticamente el que había acordado unos meses antes con Perón, y que desde el arranque de su gobierno se empezó a implementar con el monitoreo del FMI.La firma de los contratos petroleros que le abrieron la puerta al capital extranjero –con el supuesto fin de conseguir el autoabastecimiento-; el desmantelamiento progresivo de la red ferroviaria nacional, con el propósito de desarrollar la red caminera nacional y el transporte de cargas; y la privatización del Frigorífico Municipal Lisandro de La Torre, fueron algunas de las medidas que los militares de la Libertadora nunca se animaron a hacer y que si pudo llevar adelante el entonces presidente Arturo Frondizi.

El FMI siempre presente
Sin embargo, Frondizi creyó que cumpliendo con algunos de los puntos que acordó con Perón, como la sanción de la Ley de Asociaciones Profesionales, la derogación de las inhabilitaciones gremiales y políticas (salvo la de Perón), el aumento de salarios, y la devolución de la personería jurídica de la central obrera, iba a lograr el apoyo de los sindicatos a su plan de gobierno.
Esta nueva relación entre el Estado y sindicalismo, sumió a éste último en una contradicción que llevó a una división de la dirigencia gremial peronista: o se subordinaban a los grupos de poder, o se enfrentaban a la represión del poder militar.
En este marco, Frondizi comenzó a implementar su programa, que además incluyó un “Plan de Estabilización”, “sugerido” por el FMI; un Plan de Austeridad que provocó la caída de los salarios; una devaluación de la moneda nacional; una inflación del 113 % y una desocupación que en dos años, trepó entre del 6 y al 10%.

La entrega del frigorífico (2)
En el transcurso del último mes de 1958 se habían realizado elecciones en el gremio de la carne, triunfando la lista encabezada por Sebastián Borro, quien había sido secretario adjunto y se desempeñaba como obrero en el frigorífico Lisandro de La Torre, que funcionaba en el populoso barrio de Mataderos en la Capital Federal, donde trabajaban cerca de 9.000 personas entre obreros y empleados.
El 10 de enero de 1959, Frondizi giró al Congreso Nacional el proyecto de ley por el cual se autorizaba la venta o arrendamiento del frigorífico, que daba prioridad para la compra a la Corporación Argentina de Productores (C.A.P).
El 13 de enero alrededor de 2000 personas se movilizaron hacia el Congreso. En dos carteles expresaban sus demandas: "En defensa de nuestro patrimonio, contra la entrega de nuestro frigorífico a la empresa privada”.
La vigilia se sucedió hasta la noche en que Diputados dio media sanción al proyecto de Ley, e inmediatamente girada al Senado, que en rápido trámite la sancionó sin debate previo. Esto motivó que los delegados convocaron para el 14 de enero a una asamblea general del gremio donde se plantearon las diferentes propuestas: ocupar el establecimiento o realizar un paro de 24 horas y posteriormente ocuparlo. Se pospuso la decisión para el día siguiente, porque una delegación de la Comisión Directiva fue recibida por el presidente Frondizi, a quien le solicitaron que vete la Ley sancionada.

Respuesta no positiva
La respuesta que el presidente le dio a Borro y demás dirigentes sindicales que lo acompañaban, fue negativa, lo que terminó por decidir por parte de los trabajadores la toma el edificio donde funcionaba el frigorífico acompañado por un paro por tiempo indeterminado, al tiempo que solicitaban a las 62 Organizaciones, y demás organizaciones obreras la convocatoria a un paro general de apoyo a la lucha.
Por su parte, el gobierno declaraba que, "Existiendo medidas de fuerza, no habrá lugar a ninguna clase de tratativas”, y “si se mantiene la huelga y la ocupación, el Poder Ejecutivo actuará con toda decisión y energía", amenazaba; en tanto que el sindicato ratificaba las medidas resueltas por la asamblea, “la haremos cumplir hasta que sea derogada la Ley que dispone el traspaso del frigorífico".
Para justificar la represión, el gobierno declaró esa misma noche la ilegalidad del paro y exigió el desalojo del frigorífico para las tres de la madrugada del sábado. Una hora más tarde de vencido el plazo, se produjo la represión. A las fuerzas policiales se sumaron cuatro tanques "Sherman" del Regimiento de Granaderos a Caballo y varios jeeps con soldados provistos de ametralladoras, cien hombres de investigaciones con armas largas y efectivos de Gendarmería que se sumaron por la madrugada, totalizando más de 2.000 efectivos, que primero tomaron el local sindical y luego se posicionaron frente al frigorífico.

Histórica resistencia
A la orden de avance, un tanque atropelló el portón de acceso, por la ex calle Rodó, franqueando de esa manera el paso hacia el interior del predio, donde unos 6.000 obreros reunidos alrededor del mástil comenzaron a cantar el Himno Nacional.
A partir de ese momento y hasta las 8 de la mañana del sábado, se generó una intensa lucha que dejó como saldo 95 obreros detenidos, tres heridos y seis con lesiones de consideración, en tanto que entre las fuerzas de seguridad hubo 7 heridos.
Ese mismo sábado el plenario de las "62 Organizaciones", enterado de la situación, declaró un paro general por tiempo indeterminado en todo el país a partir del 19 de enero. La resistencia a la privatización del frigorífico municipal, con los vecinos como protagonistas, se amplió al propio barrio de Mataderos, cuya población se desarrolló y creció acompañando la actividad del establecimiento.
Dentro de las acciones e resistencia organizada por los vecinos, estaban la construcción de barricadas para impedir la circulación de los carros de asalto, así como cortar el suministro de energía eléctrica, en tanto que los comerciantes del barrio, mantenían cerrados sus negocios.

Ante esta situación, el gobierno nacional decretó la aplicación del plan CONINTES (Conmoción Interna del Estado) que implicaba enjuiciar por tribunales militares, a los civiles que participaban del conflicto. Sin embargo, la resistencia por falta de organización fue disminuyendo con los días hasta que el 22 de enero el paro general se levantó, aunque en el frigorífico la medida continuó, agravada la situación por una cesantía masiva de personal en más de 5000 obreros y empleados.
Al mes siguiente se reanudaron las tareas con personal contratado nuevo y en 1960 se concretó la venta del frigorífico a la Corporación Argentina de Productores de Carne. El centenario edificio hoy es ocupado por el Laboratorio Roemmers, con su planta "Pharma 2000"


(1) Editor del Semanario Informes, cuyo padre, Aníbal Luis Déboli, en 1959 era tecnico de mantenimiento eléctrico del frigorífico Lisandro de La Torre, y a pesar de su filiación radical, no dudó en participar de la resistencia a la privatización de la empresa del Estado Municipal, que no sólo era eficiente, sino que ademés era superavitaria.


(2) Los historiadores Luis Cortese, Secretario de Redacción de “Historias de la Ciudad” y Teresita Mariaca, directora del área sociocultural del Centro de Gestión y Participación del Barrio de Mataderos, describen en su trabajo de investigación, los pormenores de aquella lucha de quines resistían la abolición del Estado de Bienestar en la Argentina.

Política, medios de comunicación y la batalla cultural


Por Ricardo Forster (*)

Cada época marca su propio horizonte de sentido, responde, con sus propias herramientas y prejuicios, a las demandas de una realidad que escasas veces parece ofrecer una oportunidad para la calma y la serenidad. Y la nuestra, ésta que nos atraviesa de lado a lado, se muestra como particularmente intensa y desafiante, como un ámbito en el que pocas de las cosas que parecían firmes e intocables permanecen estables

A nuestro alrededor se cae el orden económico mundial mientras por estas geografías la mayoría de los medios de comunicación hacen de cuenta que nada significativo ocurre más allá de nuestras fronteras. Nuestras penurias son propias, intransferibles y deben ser puestas en el debe de un gobierno que, según estos mismos formadores de opinión pública, no sabe cómo salir del atolladero en el que se encuentra.

Si no resultase alarmante el modo como se construye el sentido, si no fuese apenas testimonio de cierto giro canallesco de algunos medios o la expresión de un ombliguismo asfixiante en su autorreferencialidad, pareciera que ante la mayor crisis del capitalismo después de la acontecida en los años 30 no cabe otra cosa que achacarle toda la responsabilidad al gobierno o, peor todavía, aprovechar la coyuntura para reproducir exponencialmente una lógica de la catástrofe que intenta volverse profecía autocumplida. Diversas formas del delirio se despliegan en el interior de nuestra corporación mediática hasta alcanzar, eso es lo grave, las playas de la “opinión pública”, que se sube gustosa a esta nueva nave de los locos que, a diferencia de aquellas otras que navegaban los ríos europeos durante el renacimiento, es presentada como la voz de la racionalidad y del sentido común. Nada más extraño y extraordinario que esta sutil capacidad de los lenguajes mediáticos por transformar en creíble un relato que va desenrollando una historia delirante, aquella que permite siempre ver la realidad como si fuera otra cosa.

Lenguaje perverso
Nada más perverso que aquellos lenguajes mediáticos que van horadando al sentido común hasta transformarlo en una máquina de histerismos varios asociados, todos, a una anticipación del fin del mundo. Esto es lo que está ocurriendo mientras el planeta sigue perplejo y casi paralizado ante la continuidad de una crisis recesiva que amenaza con redefinir enteramente la marcha de la historia de ahora en más. Y nosotros, lectores atentos de nuestros sesudos medios de comunicación, vivimos la crisis desde una extraña retórica que siempre nos recuerda que habitamos el país de la catástrofe, en especial cuando desde sus mandos democráticamente elegidos se suele optar por alguna vía algo desviada o ajena a los intereses de los poderes económicos concentrados.¿Cómo decir o escribir desde esos medios que forjan lo que ellos mismos denominan opinión pública, que la crisis económica mundial es el resultado de las políticas neoliberales implementadas en las últimas décadas con absoluta impunidad? ¿Cómo aceptar que los lenguajes hegemónicos, aquellos que desde las usinas del poder económico dominaron discrecionalmente la escena durante años y años, son cómplices de la hecatombe contemporánea, que ellos han contribuido con sus ideas y sus influencias a minar las bases de sustentación de una economía puesta a disposición exclusivamente de los intereses financieros y especulativos? ¿Cómo hacer para desplegar una cartografía de la crisis mundial sin indagar, en ningún momento, por la ideología que sustentó el modelo que hoy ha entrado en disolución? ¿Cómo, finalmente, divagar sobre los males gubernamentales en el mismo instante en que se disuelven las responsabilidades de esos mismos medios que alimentaron durante décadas el rumbo de un capitalismo salvaje y depredador que asoló nuestra sociedad?

Subrealismo
Leer ciertos periódicos o mirar algunos programas televisivos conducidos por aquellos mismos que desde siempre han ocupado el centro de las pantallas diseñando los modos del decir hegemónico y dominante, constituye, por estos días calientes y de zozobras, una suerte de experiencia surrealista, algo inimaginable que, sin embargo, nos sigue mostrando de qué modo algunos hacen como el avestruz mientras el fundamento de sus discursos se desfonda bajo sus pies. ¿Quién le pide cuentas a aquellos que ampararon discursiva y comunicacionalmente la marcha del país hacia una catástrofe anunciada y que, todavía hoy, siguen insistiendo con sus retóricas ejemplificadoras vestidas con las supuestas galas de un republicanismo siempre a la orden de los poderosos? Si algo posibilita esta fenomenal crisis del capitalismo mundial y ya no sólo periférico es, precisamente, la insospechada oportunidad de correr los velos, de horadar los dispositivos de encubrimiento que transformaron intereses particulares en verdades reveladas, eternas y naturales.
Hoy, podemos decirlo así, estamos en condiciones de arrojar por la borda los desechos ideologizados de una visión económico-política que desplegó su dominio a lo largo de las últimas décadas volviendo más desigual e injusto el mundo en el que vivimos.

Resistencia mediática
Pero la mayor resistencia a esta oportunidad desmitificadora se encuentra abroquelada en la corporación mediática, en esos lenguajes que han sabido penetrar hasta el tuétano a gran parte de la sociedad convirtiendo su ideología en sentido común. Allí, entre las rotativas y las cámaras, entre los pliegues del comentario del notero de turno que le da un giro más espectacular y efectista a la noticia, entre el mecanismo sutil de un montaje que selecciona cómo, qué y cuándo mostrar ciertas imágenes, entre ese flujo continuo, equivalente al del agua que todos los días usamos para la vida, y que se desparrama en los pasadizos más íntimos de las conciencias, se encuentra el núcleo del problema, el eje de un giro indispensable que supone asumir hoy, aquí, entre nosotros, la gravedad inusitada de aquello que algunos han denominado “la batalla cultural”, en una época en la que los lenguajes, su modo de relatar los acontecimientos y de definir la marcha del mundo constituyen el núcleo de la querella, el centro neurálgico de una disputa que atraviesa de lado a lado los destinos de la nación.

(*) Ricardo Foster es Doctor en filosofía por la Universidad Nacional de Córdoba, ha cursado estudios de Historia y Filosofía en la universidad Autónoma de México, en la Universidad del Salvador (Argentina) y en el FLACSO. Es profesor titular de grado y posgrado de la UBA, Universidad Nacional de San Martin, Universidad Nacional de Rosario, Universidad Nacional de Camahue, Universidad de Princeton (EEUU), Universidad Hebrea de Jerusalén, Instituto Tecnológico de Monterrey, entre otras. Entre sus ensayos se cuentan W. Benjamin – Th Adorno, el ensayo como filosofía, Itinerarios de modernidad, El Exilio de la Palabra, Walter Benjamin y el problema del mal.

martes, 6 de enero de 2009

La llamada crisis financiera global [1]


Autores [2]:
Lic. Walter Formento
Dr. Adriana Riss
Lic. Gabriel Merino

El disparador de la crisis financiera fue la decisión de la Reserva Federal –Banco Central de EEUU- de subir la tasa de interés del 1% a 5,25%. La Tasa de interés que fija la Autoridad político monetaria de EEUU –FED- subió al 5,25% en junio de 2006 - septiembre de 2007.
Esta política de tasas de interés pinchó la burbuja hipotecaria (elevados precios de las viviendas y sobre-endeudamiento de los propietarios), que fue posible estructuralmente por la política de tasas de interés bajas (1%) de la Reserva Federal conducida por Alan Greenspan, amo y señor de Wall Street y las finanzas globales angloamericanas. Las tasas tan bajas inhibieron aun más el ahorro (-0,5% en 2004) y generó un apalancamiento impresionante al consumo manteniendo a la economía norteamericana en fuerte crecimiento y favoreciendo, por otro lado, la hiper-especulación financiera. Esto se produjo en una sociedad que culturalmente vive del crédito (85%) y es inducida al consumo compulsivo irracional por la Visión Neoliberal dominante desde 1982, que la caída del Muro de Berlín de 1989 y el consenso de Washington potenciaron sin freno.

Política económica, lucha y correlación de fuerzas

Toda crisis económica en el capitalismo es producto de la concurrencia, es decir, de la lucha entre capitales para triunfar en la guerra comercial. Esto es algo elemental pero nunca se dice cuando las catástrofes económicas sobrevienen. Por ello además son cíclicas, siempre vuelven a acontecer en diferentes magnitudes. Salvo que creamos que su repetición es obra de la divinidad, que castiga cada determinada cantidad de tiempo a los hombres, las crisis económicas se dan como producto de la agudización de la guerra comercial. Guerra comercial que es a la vez lucha política y, muchas veces, lucha militar.
En este sentido, la “caída” en febrero de 2006 de Alan Greenspan del timón de la Reserva Federal y la asunción de Ben Bernanke, quien viene a modificar la política del Banco Central Norteamericano, haciéndose eco de los pedidos de algunos Capitales Financieros (por lo general le llaman bancos) que estaban excluidos de las decisiones de la Reserva, forma parte de esta lucha entre capitales en el centro del poder mundial. Además, ese mismo año sube Henry Paulson –máximo ejecutivo de la banca de inversión Goldman Sachs- al frente del Tesoro (ministerio de economía).

Esto indica que otro grupo de actores financieros logra imponer sus intereses para ser parte en las decisiones político-monetarias, lo cual señala que hay un cambio en la correlación de fuerzas entre fracciones financieras en el núcleo del poder financiero global.

Esta nueva correlación de fuerzas se traduce en una tasa de interés al 5,25%, la cual se mantiene por un tiempo “llamativamente” elevada a pesar de la quiebra de dos fondos de la banca de inversión Bears Stearn (julio 2007). A partir de aquí se habla de “crisis financiera”, que se acelera y profundiza al hacer estallar la burbuja inmobiliaria, negocio controlado principalmente por la fracción de capital financiero angloamericano (las grandes redes financieras globales).


La caída del Lehman Brothers, crisis y transición

Ahora bien, la acción que define, profundiza y generaliza la crisis financiera es la decisión de Henry Paulson (Secretario del Tesoro, equivalente a Ministro de Economía en nuestro país) de dejar caer el 15 de septiembre de 2008 al Lehman Brothers, una de las mayores bancas financieras de inversión y parte de la red del Citigroup (donde tenía 138.000 millones de dólares).

La caída del Lehman paralizó el sistema financiero global, “rompió la moneda” y acabó con el crédito, dijeron desde adentro.

En este contexto, Paulson lleva adelante el plan de la línea de intereses financiera americana, que contiene dos objetivos fundamentales:

1- la eliminación de la banca de inversión creada y controlada por la Red Angloamericana como instrumento financiero y

2- la disposición de 700.000 millones de dólares para comprar activos tóxicos –deuda mala o incobrable- de las entidades financieras, favoreciendo determinado proceso de centralización, es decir adquisiciones por parte del JPMorgan y el Bank of America.

Como contraofensiva al Plan de Paulson, se despliega otro plan desde el cerebro del sistema financiero mundial, Londres, para estabilizar y salvar sistémicamente las finanzas globales. Gordon Brown, el Primer Ministro Británico, ligado al grupo financiero Lloyd’s TBS, fue su portavoz.

En este escenario, el gobierno de EEUU también debe adoptar, muy a su pesar, la medida de la nacionalización parcial de la banca (sin derecho a lugar en el directorio), ya que de lo contrario la crisis se profundizaría particularmente en territorio estadounidense, quedando relativamente aislado del resto del mundo.

La caída del Lehman Brothers guarda relación con la necesidad de ir directamente y frontalmente por la destrucción de la banca de inversión angloamericana y desarticular la Red financiera global. Con la caída del Lehman el principal damnificado es el Citigroup, la mayor red financiera global hasta la crisis, quedando en mejor posición las redes financieras globales con base en Londres: el HSBC y el Lloyd´s.


La nueva forma de capital: la Red Financiera Global

A partir de 1967-73 una nueva forma de capital financiero empieza a desarrollarse, se consolida hacia 1982 e inicia el camino para volverse dominante en 1988-91.
Esta es la nueva forma de capital, la del capital financiero global organizado como Red financiera que monopoliza el conocimiento estratégico y el capital dinero. Esta forma de capital hace al tercer momento del capital financiero. Primero fue su forma internacionalizada de capital dinero a préstamo, luego la forma de la corporación multinacional que controla activos físicos en múltiples países, y ahora la forma de Red Financiera Global que supera a los países como territorialidad social.

La fracción de capital más avanzada y dinámica a nivel mundial la constituyen las redes financieras transnacionales angloamericanas [Citigroup, HSBC – Lloyd’s - Banca Rothschild & sons], que conforman la Red Imperialista Global.

A esto se le opone, agudizando día a día su enfrentamiento en los distintos planos de lo social, la fracción retrasada: el capital financiero transnacional americano (JP Morgan, Bank of American, Goldman Sachs), cuyo viejo imperialismo de país central, va desarrollando comportamientos fascistas, es decir, disciplinamiento mediante el miedo, el terror y la represión, apelando fundamentalmente a la fuerza militar-policial, para librar el enfrentamiento por la configuración de un nuevo orden mundial.

En esta guerra financiera, más allá de otros actores internacionales que aquí excluimos, vemos el accionar de la fracción retrasada de capital, que tiene la imperiosa necesidad de mantener a EEUU como único polo de poder mundial y al dólar como moneda hegemónica. Estos intereses expresados en el partido republicano y particularmente en el gobierno de George W. Bush, debilitan fuertemente a las redes financieras globales angloamericanas antes de entregar el poder a los demócratas.

La crisis financiera, como POLITICA de golpe de estado usando armas propias del MERCADO financiero, al mismo tiempo que debilitó al Citigroup, fortaleció al JP Morgan/Bank of América, y en el desarrollo del proceso de fortalecimiento del JPMorgan/BofAmerica emerge la respuesta desde Londres con el primer ministro Gordon Brown a la cabeza junto con el HSBC, el Lloyd´s y la vieja casa de las finanzas imperiales, los Rothschild & sons.

Bajo una situación de empate en el núcleo de poder mundial cambian los actores y el orden en los polos principales del enfrentamiento: JPMorgan/BofAmerica vs HSBC/Rothschild.


Las enseñanzas de las Grandes Crisis Financieras

La primera gran crisis se inicia en 1890/3, da nacimiento al Capital Financiero Internacional, y termina en el tratado de Versalles en 1919, 26/29 años después y Guerra Mundial mediante. En este tiempo se abrieron los espacios de oportunidad para los procesos de liberación nacional democrático-sociales de los pueblos y naciones oprimidas.
La crisis que provoca la lucha inter-imperialista resquebraja la hegemonía de las fuerzas dominantes, debilita a los contrincantes en pugna, produce una “crisis en las alturas” y abre la oportunidad histórica para los pueblos y naciones oprimidas por los imperios.
La segunda gran crisis se inicia en 1929/32 y se cierra en el tratado de Bretton Woods en septiembre de 1944/46, 12/15 años después. La guerra comercial de los años 30’ deviene en lucha militar y en Guerra Mundial a partir del 39’.
La gran crisis que transitamos en la actualidad abre el tiempo de profundización de las luchas ínter-imperialistas y, al mismo tiempo, la Oportunidad Histórica para los pueblos y naciones del SUR. Los actores financieros con sus medios de comunicación y sus aliados locales intentan imponer la crisis y fomentar un clima de que “todo se viene abajo”, como sucede en los países dominados por las redes financieras. Sin embargo, las fuerzas nacionales de Nuestra América observan este momento, a través de las enseñanzas históricas, como una inmejorable Oportunidad para construir los proyectos de integración autónoma y emancipación definitiva.

[1] Este articulo forma parte del proyecto de investigación en curso acerca de los cambios
estructurales que produce y forma parte la Crisis Financiera Global de 2007/8.
[2] CIEPE –Centro de Investigaciones en Política y Economía. Noviembre-Diciembre de 2008.

martes, 9 de diciembre de 2008

Triple crimen de General Rodríguez - Por Eugenia Poletti


Lo que comenzó como una investigación por la desaparición de tres personas, terminó en la búsqueda desenfrenada de datos que aclaren el crimen de tres empresarios farmacéuticos involucrados con el tráfico de drogas. Hay un juez con pedido de juicio político y tres policías bonaerenses sospechados de participar en el negocio

Una semana antes de morir Sebastián Forza, el empresario farmacéutico radicado en Pilar, sabía que lo iban a matar. Su asesinato, junto con el de Leopoldo Bina y Damián Ferrón, todos dedicados a la venta de medicamentos, desataron una usina de hipótesis y especulaciones que desembocaron en una investigación polémica. A casi seis meses del hallazgo de los cadáveres en una zanja del kilómetro 6 de la ruta 11 en General Rodríguez hay infinidad de sospechosos, un juez con pedido de juicio político y ningún culpable.
Con el desarrollo de las investigaciones en el marco del crimen organizado y la ruta de la efedrina, se supo que Sebastián Forza estaba implicado en el tráfico de efedrina para la producción de drogas de diseño. Que tenía una deuda millonaria que debía saldar con urgencia y que habría colaborado con la Oficina Antidrogas de Estados Unidos (DEA). Los operativos policiales y la investigación del juez Federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez continúan en la portada de los diarios, y como ellas los resultados de sus procedimientos son efímeros.

La fiscal nacional Cristina Caamaño, directora del Centro de Estudios de Ejecución Penal del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip), explicó a Informes que “ni el enjaulamiento ni la acción punitiva resuelven el delito, porque no existen condenas eternas, ni un sistema penal adecuado”. Caamaño destacó que las afirmaciones y acciones del gobierno que conduce Daniel Scioli, no obedecen a un plan programático para resolver el problema de la inseguridad, sino que “se actúa sobre la coyuntura para tranquilizar a la gente, decirles que se está haciendo algo cuando en realidad se trabaja sobre las consecuencias sin apuntar a las causas que son el fondo del problema”.
Especialistas del derecho y profesionales del ámbito judicial insistieron en remarcar que para solucionar el problema de la inseguridad no es necesario endurecer la legislación penal vigente, sino que basta con hacerla cumplir. La ministra de la Corte Suprema de Justicia, María del Carmen Argibay, sostuvo que “la sociedad es esquizofrénica. Tengo mucho miedo que en cualquier momento caigamos en linchamientos. Hay que tener en claro algo: los argentinos no queremos cumplir las normas".
La gestión de Scioli levantó, desde el primer momento, la bandera de la lucha contra el narcotráfico. Pero el triple crimen de General Rodríguez desencadenó un escenario con el cual el Gobernador no contaba: crimen organizado y bandas narcotraficantes mexicanas, empresarios farmacéuticos vinculados a la venta ilegal de medicamentos y policías bonaerenses involucrados en la comercialización de precursores químicos para la fabricación de drogas de diseño.
El caso San Miguel
En un galpón instalado en la calle Illia al 2300, de San Miguel, frente a Campo de Mayo, en el noreste del Conurbano, un grupo de Federales montaba, desde hacía dos meses, una guardia constante y atenta. Un trabajo de inteligencia que incluía filmaciones y exploración cuidadosa del terreno y cuyo objetivo era atrapar a una banda narcotraficante de origen mexicano. Todo marchaba en orden hasta la tarde del 13 de noviembre.
Tres hombres llegaron hasta el galpón, se acercaron a la puerta, golpearon, y quien abrió el portón, los hizo pasar. Una situación normal si los hombres no hubieran sido policías de la bonaerense y el lugar al que entraban un depósito clandestino de estupefacientes. Quien salió del galpón a recibirlos no mostró signos de alarma, no se escucharon gritos ni disparos. Cuando los federales, que filmaban la escena desde una corta distancia, ingresaron al edificio el cuadro era surrealista.
Los tres policías estaban sentados en torno a una mesa y conversaban con los ocupantes del lugar (que luego se supo eran mexicanos), de una manera en la que conversan quienes comparten un código. Se conocían. En ese galpón los Federales encontraron y secuestraron 750 kilogramos de cocaína. El involucramiento de las autoridades de seguridad de la provincia en el almacenaje y comercialización de drogas era evidente.
Según se pudo constatar más tarde, dos de los hombres eran policías que trabajaban en el ministerio de Seguridad, que conduce Carlos Stornelli, y no existía ninguna orden de procedimiento oficial que explicara la presencia de los efectivos en el galpón. Aunque ellos argumentaron que estaban allí siguiendo la ruta de la efedrina que investiga Faggionatto Márquez, ni la jefatura regional especializada en narcotráfico, ni la justicia les había ordenado el procedimiento a los policías bonaerenses.
El tercer hombre era Alberto Molina, un comisario retirado que los acompañaba y que actualmente trabaja en una investigación paralela para la viuda de Damián Ferrón, una de las víctimas del triple crimen. Demasiada casualidad para ser cierta.
Los Federales detuvieron a los mexicanos, secuestraron la droga y escucharon las excusas de los policías. Ese día el Superintendente de la Dirección de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas, Norberto López Camelo, estuvo en el galpón y buscó limpiar a los hombres de Stornelli. Aseguró que se trató de un operativo en el confluyeron, por pistas diferentes, la federal y la bonaerense, ésta última siguiendo la ruta de la efedrina.
Hoy el juez federal Juan Manuel Culotta es quien investiga el proceder de los policías bonaerenses que fueron a un supuesto allanamiento cuya orden, firmada por Funggionato Márquez, llegó horas más tarde. Culotta inició una investigación sobre el personal bonaerense y su participación en el operativo, dijeron los voceros.

Juez bajo la lupa
El diputado peronista Carlos Kunkel y el senador radical, Ernesto Sanz, ambos miembros del Consejo de la Magistratura, pusieron en la mira a Funggionato Márquez y emitieron un pedido de juicio político para el juez. ”Obviamente que creímos que ameritaba la situación iniciar una investigación, de lo que surja de ella sacaremos nuestras conclusiones y las daremos a conocer a través de nuestros dictámenes”, aclaró Kunkel.
Días atrás el propio Funggionato Márquez había salido a explicar su situación: ”Hay denuncia, está firmada por el Senador Sanz y el Diputado Kunkel en orden a que se me pide explicaciones por presunto mal desempeño por el procedimiento llevado a cabo en San Miguel, en conjunto con el Dr. Culottta por el tema”.
En declaraciones radiales el Juez aclaraba: “Sé mi trabajo, he hecho mi trabajo, trabajo por mi País. Trabajo honestamente, no estoy en venta y no les tengo miedo ¿Está claro? Se lo digo a usted y se lo digo al resto. Hace 3 años que estoy acosado porque trabajo contra el narcotráfico”.Kunkel tomó rápidamente la posta y lanzó: “Para que Faggionato Márquez no tenga que andar haciendo operaciones mediáticas es que nosotros, el Consejero Ernesto Sanz que es Presidente del Bloque de Senadores Nacionales de la Unión Cívica Radical y yo que soy Consejero en representación de la Cámara de Diputados, hemos resuelto darle la oportunidad al juez para que dé las respuestas que considere oportunas en el marco de la investigación que hemos abierto en el Consejo de la Magistratura”.“Nosotros creemos que los Jueces tienen que expedirse a través de sus Sentencias y que los miembros del Consejo de la Magistratura tenemos que expedirnos pidiendo las informaciones y disponiendo las investigaciones que consideramos oportunas y luego a través de los dictámenes”, resolvió el diputado oficialista.

Operativo “Diciembre Blanco”
Se trata de un procedimiento iniciado hace 8 meses cuando se detectó que una organización de narcotraficantes, integrada por argentinos y colombianos, se disponía a embarcar a España un importante cargamento de cocaína.
En la última semana se lograron incautar unos 500 kilos de cocaína en dos depósitos de Avellaneda. El operativo estuvo a cargo de personal de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal. Según las estimaciones la droga secuestrada tendría un valor de 15 millones de euros, tomando como base que el precio de la cocaína España es de unos 30 mil euros el kilo.
Fuentes de la investigación explicaron que la cocaína era trasladada con un nuevo método de ocultamiento. Utilizaban placas de madera que tenían ente uno y dos centímetros de espesor, y la droga acondicionada en el medio de cada una de las placas.

Vivir en Democracia - Por Eugenia Poletti

Los que tienen menos de 25 años no conocen otra forma de vivir más que en democracia. Para los que no vivieron los años de plomo, la militancia política es un escenario poco explorado, el voto un deber que se cumple a media conciencia y las instituciones, como el Parlamento y la Corte Suprema, organismos plausibles de corrupción.
Después de los tortuosos días de diciembre de 2001, cuando el hartazgo se convirtió en cacerola y los ahorros de los argentinos en rehenes del sistema financiero, las instituciones democráticas comenzaron un proceso de reconstrucción de la legitimidad perdida en la década del 90. Los jueces de la Corte Suprema eran cómplices del poder y los legisladores un conjunto de políticos en los que nadie creía. Por aquellos días triunfaba el “que se vayan todos”, el canto cansado de los que no creen más. Un pueblo harto de la mentira y la corrupción.
A menos de un año de elecciones Legislativas, oficialistas y opositores avanzan en alianzas electorales que los lleven a medir más en las encuestas de opinión. Muchos se olvidan de los acuerdos programáticos, de la afinidad de intereses y la comunión de una forma de entender el poder, la política y el proyecto de país. Sin embargo, los ciudadanos están más entrenados, más informados y más inconformistas. Ahora saben que su voto vale. En las urnas no se elegirá a un partido, a un hombre o una mujer, sino que se votará por un plan, por una idea, por un proyecto.
Un poco de historia
Tras la guerra de Malvinas, luego de ocho años de interrupción democrática, se reiniciaba el camino de la normalización institucional. El “Proceso militar”, había hecho bien los “deberes”. Logró trastocar las estructuras básicas de una economía asentada en la industria y la producción por una economía que privilegiaba la “valorización financiera” y la apertura de mercados.
La vuelta a la democracia inspiraba un aire de renovada esperanza para el pueblo argentino. Raúl Alfonsín, en las elecciones del 30 de octubre de 1983, se convertiría en el primer radical en derrotar a un justicialista. Otro acontecimiento produciría un antecedente nuevo. La U.C.R. obtenía la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, lo que permitía un cierto margen de gobernabilidad. El 10 de diciembre de 1983 Raúl Alfonsín asumiría la presidencia, convirtiéndose así, en el emblema de la democracia en la argentina moderna. Durante su Gobierno no consiguió ni el apoyo ni el consenso ni la popularidad que pensaba y el país se desbordó social, política y económicamente. Pero la historia y sus relatos guardaron para el caudillo radical la estampa de la democracia.
Durante el gobierno de Alfonsín se desarrolló el Juicio a las Juntas Militares, se creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) y el Congreso Nacional anuló la ley 22.294 de amnistía, dictada por el último gobierno militar. Se aprobó el Plan Alimentario Nacional (PAN), se lanzó el Plan Austral y se sancionó la Ley de divorcio vincular. También se vivieron episodios menos felices, como la sanción de las leyes de obediencia debida y punto final (limitaba los procesos judiciales contra el personal militar), la hiperinflación y la entrega anticipada del poder por los problemas económicos.Pese a todo y a todos Argentina vive en democracia, sea cual fuere la forma que ésta haya adquirido en la cultura latinoamericana, en la sociedad argentina y en los tiempos de la posmodernidad.

25 años no es nada - Por Jorge Déboli

Celebrar 25 años consecutivos de vida en Democracia, tendría que ser un acontecimiento habitual, pero sin el “consecutivos”.
Desde que somos Nación nuestra querida Argentina vivió alternativamente ciclos de crecimiento y de saqueo de sus riquezas, pero nunca la habían llevado a la peor de las crisis, de las tres más importantes que vivió el país, como la que hizo eclosión en diciembre de 2001.
Pero como toda crisis genera una oportunidad, la de finales del siglo XIX dio origen al Yrigoyenismo, proyecto al que tantos argentinos pusieron sus fichas y que la “Revolución del 30” derrocó dando inicio a la primera década infame del siglo XX.
Tras ella, la segunda oportunidad para la Argentina se empieza a gestar en la posguerra de los ´40, donde radicales y conservadores daban nacimiento al Peronismo, movimiento continuador del que Hipólito Yrigoyen no pudiera consolidar, pero que también se iba a frustrar en 1955 con la denominada “Revolución Libertadora”.
A pesar de todo, y de las sucesivas interrupciones institucionales de los 20 años que siguieron a aquel sanguinario golpe, el Estado de Bienestar siguió vigente en la Argentina.
El comienzo del fin

La última de las crisis, tiene su génesis con el gobierno de María Estela Martínez de Perón, a partir del primer ajuste neoliberal en la Argentina -recordado como el “rodrigazo”- que implementara aquel 4 de junio de 1975 su ministro de Economía, Celestino Rodrigo.
Rodrigo, asesorado por el banquero Ricardo Zinn, devaluó el peso de una forma tan brutal (el dólar lo llevó de 10 pesos a 26) que disparó los precios y desequilibró todas las variables económicas como nunca habían conocido los argentinos.
Zinn, autor de aquella famosa frase: "Achicar el Estado es agrandar la Nación", que luego diera cobertura a la dictadura oligárquico-militar de Martínez de Hoz y de Videla, y posteriormente al menemismo para la entrega “fundamentada” del patrimonio nacional, en ese primer ajuste, buscaba licuar los pasivos de ciertos sectores empresarios que luego apoyaron incondicionalmente el “Proceso de Reorganización Nacional”, dictadura para la cual Zinn continuó sirviendo, como también lo hizo con el gobierno de Menem.
La oportunidad llama otra vez
El modelo económico que se comenzó a aplicar a partir de 2002, a de raíz la crisis interna y el contexto internacional, permitió que a partir del cuarto trimestre de ese año la argentina comenzara a recuperarse y desde el segundo semestre de 2003 a crecer a una tasa del 8 ó 9 por ciento, alcanzado, objetivamente, desde que somos nación, la inédita serie de 60 meses de crecimiento ininterrumpido, a pesar y contra todos los pronósticos agoreros (o interesados) de la oposición más dura, de los oligopolios informativos y de los libretistas del neoliberalismo, como los economistas del Cema, o los columnistas Mariano Grondona y Joaquín Morales Solá, cuyas predicciones, para suerte de los argentinos, no se pudieron corroborar en los hechos.
Ahora, en inmejorables condiciones macroeconómicas e institucionales, el previsible colapso financiero internacional que por estos días sacude al mundo, nos renueva la oportunidad de consolidar el modelo de crecimiento.
Si bien la economía ya no crecerá a tasas tan altas, pero saldando una de sus asignaturas pendientes, la de achicar la brecha entre los que mas ganan y los que menos ingresos reciben, posibilitará el fortalecimiento del mercado interno y el sostenimiento del trabajo y la producción. Capitalismo puro le dicen.

jueves, 4 de diciembre de 2008

La política bonaerense - Cambios en el Ejecutivo provincial repercuten en el interior


Por Eugenia Poletti, de la redacción de Informes
Tras la designación de Débora Giorgi como ministra de Producción nacional,
quedó vacante el sillón que hasta entonces ocupara en la misma cartera a nivel provincial. En su lugar fue nombrado, Alejando Arlía, quien se desempeñaba como subsecretario de Asuntos Municipales. Cargo que, a su vez, será tomado por el diputado oficialista Juan De Jesús. En la Cámara Baja lo reemplazará Adriana Meckievi, hermana del ex intendente de Dolores, Alfredo Meckievi.

Como si fueran piezas de dominó, casi media docena de funcionarios bonaerenses participaron, en la última semana, de una seguidilla de cambios en el Ejecutivo producto de anuncios oficiales. Sucede que la creación del Ministerio de la Producción en Nación y la designación de Débora Giorgi como ministra desencadenaron una serie de cambios en cargos claves para el interior bonaerense. El ministerio de Producción y la Subsecretaría de Asuntos Municipales, crucial en las gestiones con intendentes y distritos del interior, estará conducidos desde esta semana por caras nuevas.
El sillón que hasta el 26 de noviembre ocupó Giorgi como ministra de Producción bonaerense, desde el pasado 27 de noviembre pasó a ser ocupado por Alejandro Arlía. Hasta ese momento Arlía se desempeñaba como subsecretario de Asuntos Municipales, cargo al que accedió con la gestión de Daniel Scioli y que hoy lega al diputado oficialista Juan De Jesús, ex intendente del partido De la Costa.
De Jesús fue elegido por las autoridades provinciales para conducir Asuntos Municipales, básicamente, por su experiencia como intendente bonaerense tres períodos consecutivos y su buena relación con los jefes distritales. El jefe de Gabinete y Gobierno de la provincia Alberto Pérez, lo confirmó en el cargo el jueves 27."Es un hombre con experiencia en la provincia, fue intendente, vicepresidente de la FAM, con experiencia legislativa, un hombre de la política con buen trato con todos los intendentes. Creo que puede seguir desarrollándose en la Subsecretaría en la forma que queremos en este gobierno: con mucha fluidez, con mucha asistencia a los municipios", dijo el jefe de Gabinete sobre el diputado provincial del FpV.
Para asumir en el cargo el legislador pedirá licencia en la Cámara baja y la banca libre será ocupada por Adriana Meckievi, hermana del intendente de Dolores. La asunción oficial del ex subsecretario será esta semana, después del encuentro entre “el gobernador, De Jesús y Arlía para hablar de la transición", especificó Pérez.
La subsecretaría de Asuntos Municipales es uno de los departamentos del Ejecutivos de mayor relación con los distritos de la provincia. Es a través de esta subsecretaría que se impulsó el proyecto de autonomía de las cajas municipales en cuestión tributaría y que se pensó el impacto de la reforma impositiva concretada en agosto de este año. Fue también la subsecretaría la que intercedió para lograr mayor financiación a los municipios más ajustados cuando se necesitaron fondos para participar de Los Juegos Deportivos La Provincia. La política de quién conduzca el área será clave para el futuro de los municipios.
El nombramiento de Arlía
El ahora ex subsecretario de Asuntos Municipales bonaerense, Alejandro Arlía, juró como Ministro de la Producción el jueves 27 y fue definido por el gobernador Daniel Scioli como “un joven brillante y un gran articulador, algo esencial en este momento donde hay que proteger y apuntalar a los distintos sectores productivos".
Tras su asunción el nuevo ministro expresó: "Los ejes de gestión serán mucho trabajo, consenso, búsqueda de articulación de lo público, de lo privado en los distintos niveles de gobierno", y adelantó que para evitar la pérdida de empleo se trabajará articuladamente con otras carteras bonaerenses.
El objetivo será "acercar las herramientas para prevención de crisis empresariales y sostener los puestos de trabajo, acceder a créditos bancarios por parte de las empresas que lo requieran. Hemos tenido un programa fuerza productiva muy exitoso en 2008 y lo vamos a continuar en 2009", afirmó.
Con respecto a la asistencia a industriales Arlía sostuvo: "Vamos a coordinar y complementar los programas nacionales en los cuales están previstos incentivos hacia las empresas de los sectores que pueden estar más castigados por la crisis".
"El éxito de toda gestión es el trabajo en equipo, el trabajo solidario, integrado entre nación, provincia y municipios, y entre empresarios-trabajadores y estado. El éxito no es el individual o personal. Cuando la Argentina fue por ese camino le fue muy mal", cerró el nuevo ministro.
La designación del antiguo subsecretario al frente de la cartera de Producción fue bien recibida por los sectores más involucrados con la gestión del Ministerio y por funcionarios nacionales como el ministro de Economía, Carlos Fernández que llamó a trabajar en equipo.
La designación de Giorgi
Aunque a primera vista los cambios parecen sólo cuestiones administrativas que interesan a los políticos, lo cierto es que la administración de Débora Giorgi marcó un antes y un después en materia de gestión y diálogo con los municipios. Sobre todo desde la asunción de Scioli como Gobernador, por la unificación de Producción con Asuntos Agrarios. Durante los meses del conflicto agrario y también después, los ruralistas destacaron la buena predisposición de la ministra y su voluntad de diálogo y acción.
Por eso, la noticia de la designación de Giorgi en nación fue tan bien recibida por las entidades agropecuarias, representadas por los miembros de la Mesa de Enlace. También los empresarios automotrices e industriales aplaudieron el desembarco de la Ministra en el escenario Nacional. La identifican no como una militante kirchnerista, sino como una técnica de las finanzas venida del mundo universitario y la gestión privada.
Giorgi tendrá a su cargo las áreas de Turismo, Agricultura, Industria, y la Agencia Nacional de Promoción de Inversiones. Si bien en algunas no tendrá intervención directa, sí llevará adelante la supervisión. Una de las áreas que quedará bajo su tutela será l Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, que conduce Ricardo Echegaray.
Nexo
El jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Alberto Pérez, afirmó respecto de la asunción de la funcionaria que es una persona "que conoce como nadie el sector" y que será clave "para las relaciones de la provincia con el gobierno nacional". En tanto el jefe de gabinete Nacional, Sergio Massa, precisó que la creación del Ministerio de Producción, será un organismo que defenderá las exportaciones y las políticas sectoriales para garantizar el nivel de crecimiento de la economía argentina.
"El Ministerio de Producción tiene como objetivo dotar a la Argentina de una estructura que defienda las exportaciones, fortalezca las políticas industriales y agropecuarias, y articule los distintos sectores para profundizar el proceso de transformación de la Argentina y garantizar tasas de crecimiento y nivel de empleo y actividad económica", dijo Massa en la rueda de prensa.